EN EL BAUTISMO... PDF Imprimir E-mail
Escrito por Ernesto Brotons Tena   
Sábado, 03 de Julio de 2010 17:08

Os ofrecemos el testimonio de unos padres en la celebración comunitaria del bautismo de este sábado. Para meditar y orar...

 

amanecer

 

¿Por qué los hijos nos transforman? ¿Por qué ya no importa tanto mi necesidad, lo que yo quiero? ¿Por qué seríamos capaces de entregar una vida como nunca antes la habíamos puesto en juego?

 

Los hijos son el regalo más maravilloso, porque, poco a poco nos van convirtiendo en padres. Con ellos va incluido el don más increíble, que si lo aceptas, te convierte en alguien diferente. Ese regalo potencia tus virtudes y empequeñece tus sombras.

 

A veces escucho una frase muy acertada: “hay que estar siempre agradecidos a nuestros padres”. Es cierto, nunca podremos pagar lo que hicieron por nosotros: el regalo de la vida. Pero no es menos cierto que debemos agradecer a nuestros hijos la espléndida oportunidad que nos brindan para convertirnos en seres especiales, en superhéroes, capaces de curar, de sanar, de hacer realidad los sueños, seres capaces de volver a recuperar la ternura, la inocencia, la fantasía, seres capaces de parecernos a Dios, nunca tan cerca como en ese espacio vital que es el hogar.

 

¿Por qué los hijos nos transforman?

 

Mirarles ahora, tan pequeños…¿qué les damos…? Proveemos sus necesidades. Y…¿qué nos dan…? Todavía sin conciencia, sin habla…¿lo sentís? Mirad vuestro corazón, mirad vuestras caras cuando los contempláis…

 

¿Por qué los hijos nos transforman?

 

Al igual que lo hicieron nuestros padres, nos vuelven a regalar la vida.

 

Gracias, Señor, por el milagro de estas nuevas vidas, las suyas y las nuestras.

 

 

 

Última actualización el Sábado, 03 de Julio de 2010 17:19